Dios tiene en su Palabra “preciosas y grandísimas promesas”, pero los pasajes bíblicos que hablan de la Salvación consituyen una gigantesca promesa, y para obtenerla no hay que pagar nada…es gratuita. Dios tiene un plan sencillo para recibir esta maravillosa y gigante promesa.

  1. Arrepiéntase y póngase a cuentas con Dios: “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta; si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fuern rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. (Isaías 1:18)
  2. Crea que Jesucristo es el único que puede salvarle de la condenación eterna: “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna, y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”. (Juan 5:24)
  3. Invite a Jesucristo a entrar a su corazón: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”. (Apocalipsis 3:20)
  4. Confiéselo como Señor de su vida: “Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.” (Romanos 10:9-10)
  5. Disfrute de una nueva vida cristiana, abundante en promesas: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. (2 Corintios 5:17)