“No aceches cual malvado la casa del justo, ni arrases el lugar donde habita; porque siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará; los malvados, en cambio, se hundirán en la desgracia.”

Proverbios 24:15-16

En la Biblia encontramos la historia de grandes hombres de Dios que fueron atacados por sus enemigos, como Daniel, Mardoqueo, Sadrac, Mesac y Abednego. Sin embargo, estos salieron triunfantes después de la aflicción, y sus propios enemigos terminaron en destrucción. La historia del creyente es la misma. Como bien escribió el Rey David, perseguido por muchos enemigos: “Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará el Señor”. (Salmos 34:19)